martes, 14 de julio de 2015

Una noche de desespero.

No logro organizar mis ideas, no me encuentro, y no quiero echarle de nuevo la culpa a tu sonrisa. Es tarde, demasiado para volver a intentarlo, y por más que quiera, sé que las oportunidades son nulas. Pero sigues ahí, después de todo este tiempo, flotante y distante, pero a la vez con los pies en el suelo más cerca de lo que imagino. Tu risa y tu energía me llenan de alegría, y al mismo tiempo logro sentir empatía cuando no te encuentras del todo bien. Eres rara, especial para mí tal vez, quizá por esto siento lo que esta noche siento. Cada día te alejas más y cada noche es un sueño sobre ti, y te juro que si una mañana despierto y te has ido totalmente, devastado mi corazón quedará.

Tan lento como el suave oleaje del mar cubre la arena, sueltas mi mano y me dejas arrojado en un mar de ideas, dónde, por mala suerte tal vez, no sé nadar. Ahogándome en recuerdos e historias paralelas, soñando en tu sonrisa mientras muero lentamente. Buscando tomar de nuevo tu mano para no hundirme completamente y quedar sumergido de nuevo en la ilusión que esto me causaría.

Una noche más donde los sueños contigo se tornan intensos y la realidad no es nada más que un paso entre la locura y la razón. En esta noche de desespero, busco de nuevo aquella niña de cuya inocencia me enamoré y cuya mano espero no soltar nunca... aunque ya no esté aquí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario