lunes, 9 de diciembre de 2013

Quisiera dejar de soñar.

Una noche, con el cielo desnudo frente a nosotros, deslumbrando la infinitud del espacio, escribiendo canciones bajo la luz de la luna, amándonos sin desdén. O quizás un día, frente a una chimenea, siendo felices, riendo y gozando. Yo preferiría la noche, pues es más emocionante teniendo un testigo de lo que es nuestro verdadero amor, recordando al mismo cada vez que miramos deslumbrados el cielo, recordando esa noche hasta el final de nuestras existencias. 

Sueño, contigo, a tu lado, sobre ti, pero todo es un sueño, nada comparado con la realidad. Esa realidad que como diría la gente es "cruel". Pero yo me remonto a los sueños, esos sueños donde eres mía, donde soy tuyo, esos sueños que parecen que nunca van a acabar pero siempre son los primeros en caerse. Quiero soñarte, pero más que soñarte, quiero hacerte mis sueños realidad. Quisiera afrontar esta realidad a  tu lado, y tenerte no en mis sueños, sino al lado de ellos. Quisiera, quisiera, quisiera... Quisiera infinitud de cosas a tu lado. 

Quisiera ser alguien en tu vida... Quisiera que al menos me quisieras. 

¿Quién no querría estar al lado de alguien como tú? La pregunta es realmente ¿Quién es realmente digno de estar al lado tuyo?... 

Yo espero en respuesta a esa pregunta un tú. O algún sinónimo. Un tú.

Poeamando.

Estancada como una roca,
yace acá mi alma,
esperando por tu regreso,
llorando por tu partida.

Como el mar se arrastra a la playa
mi cuerpo se arrastra al tuyo
como la noche apaga el día
tus besos apagan mi vida.

Busco el momento para tenerte,
como guardián protegerte,
para con una canción desnudarte
para amarte sin más opción.

Es ésta, la maldita vida
la que estoy dispuesto a dar
sólo por sentir tu voz
sólo por sentir tu ser.

Se me acaban las palabras,
se me acaban las opciones
solo resta decirte
eres lo más importante.

Lamento tu decisión.

Soy un poema en el poemario de tu vida. No soy el poema mas reconocido, ni el mas recordado, ni el mas largo ni el mas bello, mucho menos soy el mejor poema. Tan solo soy y seré ese poema que al ser recitado exclame a tu felicidad, cante a tu belleza, seré ese poema que proclame el amor, seré el poema titulado "quiero que seas feliz".

Recuerdame como aquel imbécil.

No son tus ojos, ni tampoco tu sonrisa, ni mucho menos tu cuerpo pues aunque todo me hipnotiza a su manera, mi corazon lo mueve otra cosa, no sé que. Solo sé que eso me roba la razon, me hace perder el control y me adentra en un estado de enamoramiento frente a ti.
Es por ese no se qué que estoy esta fría noche, con mi lápiz, mi libreta y una guitarra escribiendote canciones y poemas. Es por ti que late mi corazón, y es por ti que después de tanto tiempo uso la palabra "amor". 
Ojalá algún día descubras eso, porque tu, extrañamente eres quien me da fuerzas para continuar, eres tu quien me adentra en mí interior. Eres tu, alguien de quien tan solo soy un conocido o un "amigo" la que lleva mi alma a la senda de la felicidad con un simple abrazo.
Abrazos que extraño, abrazos que anhelo, pues estos son los primeros pasos para lograr de ti un beso.
Recuerdame como aquel imbécil que solo queria ser parte de tu felicidad.

martes, 3 de diciembre de 2013

Enfermedad.

Disculpa, no pude evitar perderme en tu mirada apenas tus ojos se cruzaron con los míos. Creo que estoy un poco enfermo, pues esto no para de suceder desde hace ya buen tiempo. Pero el problema no es que son solo tus ojos. Me pierdo básicamente en ti. Tu sonrisa, tus pechos, tu perfecta cintura, todo. Sí, pensándolo bien estoy enfermo, pues cuando te me acercas y huelo tu cabello, algo en mi se desata, me debato entre la razón, o el tomarte de la mano, jalarte hacía mí y besarte.

La situación es complicada, porque no soy precisamente ese tipo de hombre que buscan las mujeres. O tal vez sí, pero no encajo en el perfil exacto. Ni como músico, ni como escritor principiante, o "amateur" encontraré cura a esta enfermedad, ni mucho menos como "nerd" o "ñoño" (Realmente no sé que palabra usar) pues lo único que sé es que con el paso del tiempo mi enfermedad crece, atrapando en totalidad mi ser.

Quisiera, que tú, tal vez, ojalá, quizás me digas cual puede ser la cura, si esta cura viene de ti, o de mí. Si esta cura es algún extraño antídoto difícil de conseguir, como un corazón, o como una eternidad juntos, o quizás un "olvidame" o un "no me molestes". Sea lo que sea conseguiré el antídoto, más que por un bien personal, porque eso puede ser lo mejor para ti... o para mí.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Partiendo de tu sonrisa.

No puedo evitarlo, desde que te vi tan deslumbrante esa noche mi corazón desvió su rumbo, y se centró en tus ojos, esos ojos amarillentos que me son recordados cada vez que miro al sol, pues iluminan mi alma de la forma que el sol ilumina mi persona. Fue curioso, pues no soy alguien extraño para ti, soy de esas personas de las que tienes referencia pero no son más que simples conocidos, sin embargo, cuando nuestros ojos se cruzan siempre sueltas una sonrisa, de esas sonrisas que se tomarían como coquetas, o de esas sonrisas que hacen sonrojar a todo aquel que las recibe, pero esta sonrisa tuya era más una cortesía, pues creo que es hermosa en cualquier situación que toque sacarla a relucir.

En parte también es extraño, pues a tu lado no siento la timidez que suelo sentir frente a alguien que me atrae, o en mejores palabras no soy tímido frente a tu existencia porque en ti encuentro cierta tranquilidad, aunque no seamos más que conocidos. Me puedo perder en tus ojos mil y una vez y tú no te darás cuenta.

Calma, tranquilidad, paz...

Lastimosamente no soy buen conquistador, ni tengo el valor necesario como para abordarte. Todo se quedará en una noche, una mañana, una tarde. Todo se quedará en una sonrisa que se mostró, un beso que no se logró y una mirada que me atrapó.