domingo, 30 de agosto de 2015

Lo lamento.

Al final fue mi culpa que nos distanciáramos, fui yo quien dejó escapar la oportunidad de poder seguir siendo alguien para ti, y es que realmente siento que llegaste a conocer la peor parte de mí. Conociste al yo que no sabe perder. Sobretodo si entendemos de primera mano que en ese momento perdí mi vida en un sentido no muy estricto, puesto que esta voló de mi pecho intentando no soltar tu mano mientras te ibas lentamente.

El peor yo sólo se resume en una palabra: 'Frustración'. Y es que no hay nada más frustrante que verte partir sin poder hacer absolutamente nada. No hay nada más frustrante que pasar a tu lado y ni siquiera poder levantar la mirada. No hay nada más frustrante que el hecho de no haber logrado finiquitar 'bien' lo que se podía entender como nuestro, me siga persiguiendo hasta el día de hoy sin dejarme descansar.

Al final solo me quedó rescatar lo bueno que viví contigo y seguir usando(te) como inspiración todo eso, sin embargo, cada día que pasa me lamento que hayas conocido al peor yo... Cada día me lamento que ya no estés, y aunque la frustración es mucho menor, aún duele saber que en un momento de mi existencia, una parte de mi casi tan grande como mi vida, salió de mi pecho a perseguirte como un sueño, y volvió reducida a una pequeña gota de esperanza que aun vive.

Te extraño.

lunes, 10 de agosto de 2015

Una noche más, una noche menos. ¡Qué más da!

Es inevitable para mi ver una foto tuya y no querer escribir, sobretodo porque hoy te veo más linda de lo que te veía hace un año. Un título muy largo para un escrito tan corto, pero cada noche en la que me topo con tu foto, no puedo evitar sonreír. Siempre me lamento pues además de tu compañía, perdí tu amistad, algo que era muchísimo más valioso para mí. Te extraño muchísimo, pues alegrabas mis días, tanto antes como después de estar juntos. Sin embargo, entre tanto lamento y tanto recuerdo que anhelo nunca me arrepentiré de haber dado todo lo que pude por ti. Ha pasado muchísimo tiempo, muchísimas sonrisas y unas cuántas lagrimas, pero todas estas me han enseñado algo.
Es inevitable ver tu foto y no sonreír, puesto que todas las noches siento que jamás encontraré a alguien como tú. Alguien tan hermosa, alguien tan... única.


martes, 21 de julio de 2015

Profundidad

Es la inmensidad del mar la que me filtra tu recuerdo, y que lentamente me ahoga en el mundo de posibilidades que tuvimos. Que si fue tu error, que si fue el mío, jamás lo sabré y ahora ya no importa, porque fuese la respuesta que fuese, ya no estás a mi lado. Y aunque pase el tiempo siento que lo nuestro pudo perdurar, pero... al final de la noche tu recuerdo se desvanece como las gotas de lluvia sobre el inmenso mar azul. Aun no entiendo por qué cada noche pasa lo mismo, vas y vienes trayéndome desdicha y frustrando mis pensamientos. Quisiera entender por qué pese a que llevas mucho tiempo lejos de mí sigues estando tan cerca de mi corazón... Quiero entender muchas cosas, más de las que pudimos comprender los dos en nuestro momento.

¿Por qué nunca te regalé un ramo de flores? ¿Por qué nunca te invité a pasar una noche viendo al mar? No sé qué tanto duró esto, pero siento que me faltaron muchas cosas por hacer, por hacerte.

La noche cae profundad y mi vida se pierde en la inmensidad del mar, la noche cae y cae y yo aún me encuentro sobre tu sonrisa, la única isla que me salva del inminente ahogamiento. Quisiera dejar de soñar, quisiera dejar de ver, pues dónde quiera que esté, estás presente en mí, en mis recuerdos, en mis sueños, en mis más grandes anhelos. Estas ahí sentada, como la primera vez, como la última vez, como el amor de mi vida y como quien de mi vida el amor se llevó. Estas ahí, hermosa como siempre, radiante. Te quiero, te quiero, te quiero de nuevo.

Espero algún día recuerdes esto y por lo menos sonrías. Tú sabes que al final, eso era lo único que me importaba... Verte sonreír.

martes, 14 de julio de 2015

Una noche de desespero.

No logro organizar mis ideas, no me encuentro, y no quiero echarle de nuevo la culpa a tu sonrisa. Es tarde, demasiado para volver a intentarlo, y por más que quiera, sé que las oportunidades son nulas. Pero sigues ahí, después de todo este tiempo, flotante y distante, pero a la vez con los pies en el suelo más cerca de lo que imagino. Tu risa y tu energía me llenan de alegría, y al mismo tiempo logro sentir empatía cuando no te encuentras del todo bien. Eres rara, especial para mí tal vez, quizá por esto siento lo que esta noche siento. Cada día te alejas más y cada noche es un sueño sobre ti, y te juro que si una mañana despierto y te has ido totalmente, devastado mi corazón quedará.

Tan lento como el suave oleaje del mar cubre la arena, sueltas mi mano y me dejas arrojado en un mar de ideas, dónde, por mala suerte tal vez, no sé nadar. Ahogándome en recuerdos e historias paralelas, soñando en tu sonrisa mientras muero lentamente. Buscando tomar de nuevo tu mano para no hundirme completamente y quedar sumergido de nuevo en la ilusión que esto me causaría.

Una noche más donde los sueños contigo se tornan intensos y la realidad no es nada más que un paso entre la locura y la razón. En esta noche de desespero, busco de nuevo aquella niña de cuya inocencia me enamoré y cuya mano espero no soltar nunca... aunque ya no esté aquí.

viernes, 3 de julio de 2015

Un nuevo atardecer

Hace 3 años, tu encima mío, recostados viendo el atardecer echados en el pasto. Todo parecía tan duradero, tan eterno, tan perfecto, algo que jamás cambiaría... Hoy es una noche más de esas en las que quisiera escribirte algo, pero sé que no lo leerás y de alguna manera esto corta mi inspiración, sin embargo lo intentaré.

Hoy 3 años después sigues ahí, pero los atardeceres se convirtieron en suplicas y el sentimiento que nos movía se detuvo lentamente. Te tengo, a veces en mis brazos, y lo unico que pienso es en besarte nuevamente, en tomar tu mano y caminar tomando de ella. Te tengo al frente mío y lo único que logro imaginar es tu ser viéndome como lo hacías antes. Como aquel grupo de aves que vimos una vez, juntas picándose entre sí las alas, me encantaría volverte a ver como el complemento que nunca debí dejar ir. Sigo enamorado brutalmente de ti por más que quiera negarlo.

Tan solo quisiera un nuevo atardecer  tomando de tu mano...
Tan solo quisiera un nuevo atardecer deleitandome con tu sonrisa...
Tan solo quisiera un nuevo atardecer contigo...

sábado, 30 de mayo de 2015

Cuándo conocí a alguien más...

Últimamente desligo tu recuerdo de mi vida, sin embargo pensé que conocer a alguien me ayudaría a dejar tu recuerdo de lado y lo único que ocurrió fue que este se acrecentó...
Cuando conocí a alguien, me di cuenta que aun te extrañaba.
Cuando conocí a alguien, me di cuenta que como a ti, a nadie amaría.
Cuando conocí a alguien, entendí que nada remplazaría el calor de tu sonrisa.
Cuando conocí a alguien, no fue más que darme cuenta que como tú, nunca a nadie encontraría.
Cuándo conocí a alguien, me di cuenta lo que hiciste conmigo, un cambio para bien.
Cuando conocí a alguien, conocí que en mi corazón estarás por un gran periodo de tiempo...

Cuando te conocí, me enamoré de ti. Casi instantáneo, fugaz, incontrolable.
Cuando te conocí, te convertiste en todo lo que quería.

Cuando me olvidaste, mi vida se apagó.

jueves, 7 de mayo de 2015

Aun espero.

Cada noche recuerdo una de las últimas frases que me dijiste estando juntos. "Sí algún día me equivoco Camilo, me perdonarás" a lo que sin muchos rodeos respondí "Claro, lo haría porque te amo"...

La verdad sigo esperando el día en que me digas "Camilo, me equivoqué, tomé todo a la ligera y cometí un error" o algo de ese estilo, y en mi ilusión me afirmo a mi mismo que es el orgullo quien no te ha dejado decirme esto. Qué imbécil soy.