miércoles, 17 de septiembre de 2014

Sólo dos meses más.

Hace 6 años comenzó aquella lesión que me privaría de hacer una de las cosas que más me gusta en la vida... Hacer deporte. Al principio aquella formación dada por el crecimiento que solía doler, pero se detendría, aquella que nunca lo hizo y siguió doliendo. Aquella que hace dos años me dejó fuera definitivamente de cualquier actividad física que requiriese el uso de la rodilla (O sea, todos los deportes de impacto: Baloncesto, Tenis, Fútbol, Voleibol, entre otros). Aquella que espero en dos meses termine y me deje libre.

Han sido, sobretodo los últimos dos años desastrosos. Aquella distracción que hacía mi vida más llevadera, aquella adrenalina de un partido, o la emoción de un juego entre amigos. Aquellos sentimientos de ser parte de algo, ser parte importante de algo importante, aquella sensación de ser un yo diferente, un mejor yo. Todo eso se ha ido. Han sido dos años de frustraciones, dolor, ganas de acabarlo todo, y sobretodo paciencia.

Espero se acaben pronto, que pasen rápido estos dos meses más.

martes, 22 de julio de 2014

No encuentro palabras.

En algún momento a llegar que me equivocaría de nuevo, tenía razón, las cosas no saldrían como yo lo esperaba, el pesimismo que asolaba mi ser cegaba aquellas posibilidades que nunca vi, y hoy me siento feliz de haberme equivocado. Me dejas sin palabras, no encuentro como expresar lo que por ti siento, mucho menos la forma en que tú haces sobre mí. Estoy perdidamente enamorado, de esa sonrisa, que desde el momento que nos conocimos muestras con fervor. Estoy perdidamente enamorado de los ojos en los que me pierdo y que finalmente son los cómplices de mi besos. Estoy locamente enamorado de tus labios, de tus manos, de tu cuerpo... Estoy profundamente enamorado de ti, Sofía.

A tu lado el tiempo vuela, y yo me siento más grande, más significante, me encanta perderme en la llevadera caminata que suele aguardarnos, o en tu risa, aquella que siempre espero ser yo quien provoca. Me encanta sostener tu mano, besar tu cuello, jugar con tu cabello, sentir que somos uno, sentir tu felicidad y extender la mía hasta el momento en que debemos, por razones ocurrentes, separar nuestras existencias, manteniendo aquél hermoso vinculo que nos une más allá de nuestro mismo entendimiento.

Hoy soy a tu lado la persona más feliz del mundo. Estoy inmensamente agradecido con la vida, el destino, la suerte, cómo se le quiera llamar a esa energía que mueve las existencias, de haberte puesto en mi camino, y que días que transcurren con normalidad, sean especiales, sean alegres, sean hermosos como tú.
Eres mi cielo, eres mi vida, eres todo lo que le puedo pedir a la vida. Decir que te quiero mucho es decir poco, pues en 4000 años que lleva extiendo el lenguaje, aun no existe una palabra que logre representar esto que por ti yo siento.

jueves, 17 de julio de 2014

Me salvaste.

Jamás lo pensé, después de caer y caer, y seguir cayendo, después de sufrir una de las caídas más duras de mi vida, jamás pensé que fueses tú que quien me sacara de este abismo. Jamás pensé que de tu mano saldría de este mar en el que me ahogaba, y que con un beso tuyo mis alientos volvieran a mi ser.
Hoy, gracias a ti soy un hombre nuevo, más valiente, no le temo al pasado, porque es sólo eso, y contigo, de tu mano voy, o mejor vamos juntos a un futuro.  Hoy, después de mucho tiempo yendo por malos senderos de la vida, me encontré contigo, quien iluminas mi camino y mis formas de ver el mundo. Hoy soy feliz nuevamente, a tu lado.

Como aquél atardecer que nuestros ojos presenciaban,
fue ese beso quien desató la pasión que nuestros corazones entrañan,
no es fácil entender, como tus sonrisas en mi desataban,
esos sentimientos que en mi corazón se extrañan.

La tranquilidad que siento,
cuando tengo tus ojos a mi lado,
me hacía demasiada falta, no miento.

La alegría que proclamo cuando escucho tu nombre,
el sonrojo de mis mejillas cuando en mis brazos te tengo,
el calor que con tus besos mi cuerpo comprende.


jueves, 3 de julio de 2014

En esta noche fría.

Estas noches frías, donde me falta tu sonrisa son donde más anhelo que el tiempo pase rápido y nos ubique en un mismo espacio, desde aquél momento en que tomo tus manos, observo tu más dulce sonrisa y te robo un beso le pido a la vida que el tiempo se detenga, pero el espacio siga moviéndose. Tú y yo, en un lapso indeterminado de tiempo, buscando la felicidad, aquella que podemos encontrar en el comentario más estúpido que salga de mi boca, o la cosa más tierna que salga de la tuya. Aquella felicidad que sentimos cuando tus labios y los míos se tocan.

En estas noches frías pienso demasiado. Pienso en ti, pienso en mí. Pienso en nosotros. Pienso en poemas que se acoplen a tu belleza, y pienso en rimas y palabras jocosas para hacerte sonreír, para escuchar tu risa, para ver tus ojos a mi lado y saber que lo que siento por ti es mucho más fuerte de lo que logro entender, para tomar tu mano y sentirme más fuerte, más seguro, más feliz. Pienso en cómo distraerte para robarte uno... dos... tres... varios besos. Basta con quitarme mis gafas, y recorrer tu mejilla con la mía, sin pensarlo mucho buscar tus labios, y sin ángulo, pero con agilidad robarte aquello que tanto aprecio y anhelo, sabiendo que eres cómplice de mis fechorías.

En estas noches frías, anhelo tu presencia. Anhelo tus abrazos, anhelo tu sonrisa, anhelo tu mirada. Te anhelo a ti... En estas noches frías extraño cada parte de ti, cada cosa que sabes que me hace feliz, cada sonrisa, cada abrazo, cada mirada que me regalas, cada beso... Extraño tus comentarios, que me digas que soy un ridículo cada vez que en mi estupidez intento hacerte feliz, extraño que me digas que todo estará bien cuando sabes que estoy más preocupado que nunca... Extraño de sobremanera cuando respondes a mi pregunta favorita... "¿Qué sabes?"...

Hoy, anhelo tu presencia. Hoy me haces más falta que ayer, menos que mañana... y En esta noche fría anhelo que el tiempo pase rápido, y tú puedas ver como haces a este ser humano, la persona más feliz sobre la faz de la tierra. En esta noche fría, anhelo decirte al oído lo mucho que te quiero...

El poeta que de tu sonrisa se enamoró.

Quizás el destino nos juntó, todos son confabulaciones del mismo, pero desde el día que te conocí en ti noté algo particular, algo que no veía desde hace muchísimo tiempo, una sonrisa que reflejaba la verdadera felicidad del alma. Aquella felicidad que viene de las cosas simples, de las cosas cotidianas, de las cosas sencillas... Ahondé tu sonrisa un gran tiempo, sentía tu energía sobre la de las demás personas, y pese a yo ser un desastre en todos estos temas, logré finalmente vivir dentro de esa sonrisa.

Entiendo de sobremanera como el pasado nos persigue, ambos vivimos situaciones complejas, y aunque no conozco a fondo las tuyas, sé que de ahí provienen ciertos miedos que atormentan el presente, lo sé, a mi me pasa igual... Sin embargo, desde que logré entrar en ti, me di cuenta que juntos podemos ser más fuertes que ellos, juntos somos mucho más fuertes que los miedos que nos acogen, y juntos los superaremos. En tu mirada encontré ese apoyo que necesitaba, y en tu sonrisa encontré ese empuje que logra dar energía a mi alma y me saca adelante en  un pulso desesperado de alegría y comprensión.

Hoy soy aquel poeta al que tienes enamorado, aquel que se fijó en tu sonrisa, en tu mirada, que es prisionero de tus besos. Hoy soy yo quien te necesita

sábado, 28 de junio de 2014

Sonrisas que me encantan.

Tras cien de sobre mí un sentimiento, algo muy ligado a la felicidad, explica el porque de la alegría que mi alma alberga, pero entiende a su vez que la prudencia es el mejor aliado. Ese sentimiento sin nombre se apodera de mí cuando estoy a tu lado. Dejo de entender el concepto de realidad y pasamos a habitar el mundo que mi cabeza posee. Ahí somos tu y yo. Nadie más, nada que nos distraiga.

No es solo tu sonrisa quien altera mis sentidos y me hace olvidar cualquier situación existencial negativa, es también tu mirada, me introduce a mundos que desconozco y básicamente me enfrenta a mis miedos. El solo hecho de ir tomado de tu mano me hace el ser más valiente sobre la faz de la tierra. A tu lado mis miedos no son nada y buscaré enfrentarme a los tuyos.

Cuando siento el calor de tu piel, mi corazón se acelera y las molestias de mi cuerpo desaparecen. Cuando siento tus energias, me contagias. Cuando te veo a mi lado, no me creo que no este en mi mundo de sueños. Cuando te abrazo, regreso al mundo real. Instantes de felicidad, de alegría perpetua. De un sentimiento que aun no tiene nombre.

miércoles, 18 de junio de 2014

Me ahogo.

Me sumerjo en un mar de esperanzas, con el miedo de ahogarme en ellas, y jamás encontrar tu mano como rescate. A veces no me creo que tenga cerca tus ojos, mucho menos tus labios, pero la verdad es que así estemos muy cerca, aun estamos muy lejos. La felicidad abarca mi alma, tu eres la causante de esto, pero hacerme ilusiones después de conocerte será algo muy arriesgado. Tengo un plan, claro está, y este marcha a la perfección. Si debiera tener un título se llamaría "Confunde y reinarás", sobra explicar el por qué. Sin embargo es un plan suicida, en algún momento saldrá algo mal y veremos como mi alma se consume en lo más vano de la existencia. Un día descubrirás como juego con nuestras mentes, y me pondrás un alto.

Voy a la peor misión de mi vida. Una misión que conozco muy bien, pero que siempre es diferente. No entiendo, pero esa actitud enloquece mi alma, y aunque es algo muy contrario a mí, siento que necesito tenerlo. Bendita paciencia. La frialdad de tus ojos, cuando intentó desesperadamente disparar un toque de romanticismo, tu frívola actitud cuando mis manos recorren tu cadera, cuando intento amarrarte a mi cuerpo. Tus palabras más comunes que niegan cualquier intento de coqueteo, tú, que inhabilitas en un 95% mis facultades como poeta. Tú me encantas.

Hoy no escribiré un poema, aun no siento en sí la inspiración, sólo sé que siento, sobre tu existencia algo diferente, algo que me transforma, algo que me llena de una ilusión, pero que aun no me levanta al cielo, a volar ciego y con todas las esperanzas del mundo.