No puedo creerlo, los sueños se cumplen en medida de que el tiempo fluya, la vida siga y por así decirlo el destino entre sus brazos te cargue. Pero los sueños tienden a convertirse en pesadillas, recorriendo en tu mente los errores de lo que podría pasar si...
Pues uno de mis sueños se cumplió, transformado en pesadilla, buscando acabar con mi existencia. No sé porque siempre tengo que meterte en mis escritos, es una mala maña, pero pues es que tú eres básicamente lo que compone mi vida, lo que hace que por más cursi o estúpido que suene, el soundtrack de mi vida sea la novena sinfonía de Beethoven, donde en ella se encuentra el famoso Himno de la alegría. Pues tú eres en mi vida la parte más alegre, con todos y tus problemas. En este momento tú no sabes quien soy, o quizás si me identifiques pero solo como una existencia más en éste mundo, mientras yo sé que estás ahí, y puedes ser a quien busco, como puede ser que no.
Desvarío...
En fin, hoy te sentí en mi pecho, o yo en el tuyo, mi corazón latía a mil, el tuyo no, a ti te da igual lo que pase en mi vida, mi existencia no está directamente relacionada con la tuya, si acaso seremos entes que comparten una "mirada" que nunca se dará todos los días. Uno más pendiente del otro. Yo. Vuelvo a desvariar. Como decía sentí el latido de tu corazón a un ritmo muy diferente que el del mío, mientras el tuyo iba a un ritmo normal, muy relajado, el mío iba a mil, buscando una naturalidad que no encontraría. Mientras tanto, bajo mi cabeza recorría un sudor frío, mientras tu dulce sonrisa se posaba eventualmente en mis ojos, esto parecía un sueño, de esos que uno tiene cuando se "traga" de una mujer, de esos sueños donde el mundo nos pertenece a nosotros nada más y la felicidad es utópica.
Pero las cosas cambian, te podré tener a mi lado, nuestros corazones técnicamente juntos, pero nuestra existencia está más distanciada que nunca (Diciendo esto estúpidamente pues nuestra existencia nunca ha estado ligada en sí). El sueño de perfección se comienza a tornar oscuro y denso, donde ya no reconozco ni quien soy, ni quien eres. Sé que estás ahí, pero sé que nunca estarás aquí, es complicado, demasiado. Te encuentro pero no al tiempo. Busco la forma de enamorarte pero no... Yo no soy quien buscas, nunca lo seré. ¿O quizás sí? Esto sería magnifico. Que desordenado soy con mi mente, siempre entro a hablar de cosas que no son. Da igual, mi tiempo para ti esta acabando, no creo que llegue a ser alguien importante, nunca aproveché las pocas oportunidades que recibí. sin embargo esta pesadilla acaba con mi existencia poco a poco, mientras saca a relucir la tuya.
No hay comentarios:
Publicar un comentario